Termina alerta de tsunami en el Pacífico

Un puerto de Kesennuma inundado por el tsunami desatado tras el terremoto en Chile, en Japón, el domingo 28 de febrero de 2010.
TOKIO (AP) — El tsunami desatado por el terremoto en Chile llegó a Japón, pero las olas habían creado daños menores a lo esperado y el Centro de Alertas de Tsunami del Pacífico retiró el domingo su alerta para todos los países que habían estado bajo amenaza en el océano.
El Centro de Alertas de Tsunami del Pacífico retiró su alerta, aunque algunas naciones en Asia y Oceanía mantenían sus propios avisos como precaución. El centro había emitido un alerta para 53 países y regiones inmediatamente después del terremoto de magnitud 8,8 ocurrido en Chile el sábado.
En Japón, donde cientos de miles de personas fueron evacuadas de las costas, la ola de mayor tamaño, con una altura de 1,2 metros, llegó a Hokkaido. No se reportaron daños inmediatamente, aunque algunos muelles se inundaron.
Los representantes de la Agencia Meteorológica de Japón mantuvieron su alerta hasta entrada la noche del domingo y señalaron que podría haber una segunda serie de olas.
En su paso por el Pacífico el tsunami impactó ligeramente a zonas como Hawai, pero inundó el archipiélago chileno de Juan Fernández, matando al menos a cinco personas y dejó a 11 desaparecidas.
En un principio el tsunami creo temores sobre la posibilidad de enfrentar olas como las que mataron a 230.000 personas en el Océano Indico en diciembre del 2004. Durante ese tsunami no hubo tiempo para prevenir los daños y sí hubo mucha confusión sobre el peligroso estado del mar.
Las autoridades dijeron que la situación era opuesta en el caso del terremoto de Chile: Las estimaciones sobre el tamaño de las olas y la magnitud de la amenaza fueron sobrevaloradas.
“Pensábamos que las olas serían más grandes en Hawai, quizá un 50% mayores”, dijo Gerard Fryer, geofísico del centro de alerta. “Pero seguiremos observando”.
En Japón se temía que el tsunami pudiera ganar fuerza a medida que se aproximara a su territorio. Las autoridades pusieron a toda su costa este bajo alerta de maremoto el domingo y ordenaron que cientos de miles de residentes en las zonas bajas buscaran refugio en zonas de mayor altura.
El temor en el país asiático no es infundado. En 1960 un sismo en Chile creó un tsunami que mató a 140 personas en Japón y en 1993 murieron más de 200 personas por un maremoto creado por un temblor en la costa japonesa del norte.
Las poblaciones en la costa norte emitieron órdenes de evacuación para 400.000 residentes, informó la red de radio y televisión japonesa NHK. La red cambió a un modo de emergencia transmitiendo mapas con las zonas que corrían mayor peligro y pidió tomar precauciones.
Mientras el tsunami continuó su avance por el océano la Agencia Meteorológica de Japón dijo que podrían llegar olas de hasta tres metros en la prefectura de Aomori, Iwate y Miyagi, aunque las primeras olas fueron mucho menores.
Las personas se subieron a sus autos, pero no había reportes de pánico o embotellamientos. Los pescadores aseguraron sus embarcaciones y la policía patrullaba las plazas con sirenas y altavoces.
En otras partes el tsunami ocurrió sin crear daños graves. El fenómeno llegó a Hawai 16 horas después de sacudir Chile. El agua empezó a retroceder en la costa de Hilo justo antes de las 12 del mediodía, exponiendo corales y enviando aguas lodosas y arenosas a la costa. Las olas luego cubrieron la isla Coconut.
Pero por la tarde las islas volvían a ser un paraíso y El Centro de Alertas de Tsunami del Pacífico canceló el estado de alerta por maremoto en Hawai, ya que aparentemente la región no sufrió daños.
Las olas llegaron a California, pero casi no fueron registradas durante un día de tormenta e incluso se realizó un torneo de surf en San Diego como se tenía previsto. No se reportaron heridos o daños mayores en propiedades.
Finalmente se retiró el aviso de tsunami en la última zona de Estados Unidos que había estado bajo alerta. El Centro de Alerta de Tsunami de Alaska canceló el aviso la mañana del domingo para las lejanas islas Aleutianas, desde Sand Point hasta Attu en el oeste.
En la isla de Tonga, donde 50.000 personas se trasladaron al centro del territorio antes de la llegada del tsunami, la Oficina de Desastres Nacionales reportó que una ola de dos metros sacudió un poblado, dijo el subdirector Mali’u Takai. Por el momento no había reportes de daños.
En Samoa, donde murieron 183 personas en un maremoto hace cinco meses, miles de personas se mantenían en terrenos altos el domingo por la mañana en la isla de Upolu, pero la policía dijo que no había reportes de olas o aumento en el nivel del mar en el país.
Al menos 20.000 personas abandonaron sus hogares en las poblaciones del sureste de Filipinas y se refugiaron en edificios del gobierno o escaparon a las montañas cercanas por el temor al maremoto. Las autoridades de las provincias se apresuraron a alertar a los pobladores y preparar planes de contingencia, según el Consejo Nacionla de Coordinación de Desastres.
Se ordenó a la armada, a la guardia costera y a la policía que montaran guardia ante una posible evacuación, pero el alerta fue retirado la tarde del domingo.
En las islas Chatham de Nueva Zelanda las autoridades reportaron una ola de dos metros. El nivel del mar cayó un metro en la costa este, frente a la Isla Norte, en Gisborne y volvió después a su nivel normal, lo que el oceanógrafo Ken Gledhill describió como el comportamiento típico de los tsunamis. Cientos de personas fueron evacuadas en las ciudades costeras de Gisborne y Napier.
Finalmente el Ministerio de Defensa Civil y Manejo de Emergencias neozelandés redujo el alerta nacional a un aviso y tenía previsto mantenerlo toda la noche.
En Australia, la agencia meteorológica canceló el alerta de tsunami el domingo por la noche.
“Las principales olas de tsunami ya han pasado en el territorio Australiano”, dijo la agencia.
No se habían reportado daños por las olas en Australia.



