Matan a familia mexicana en posible revancha narcos

PORTADA-DELITO-MEXICOQUINTIN ARAUZ, México (Reuters) – Presuntos sicarios del narcotráfico asesinaron a la madre, hermano y hermana de un fallecido infante de marina mexicano que había participado en un operativo en el que murió un importante capo de la droga, dijo el martes la policía.

En lo que pareció ser un ataque de revancha por el operativo de la marina de la semana pasada, hombres armados irrumpieron el lunes poco antes de la medianoche en la casa de la familia en la ciudad de Quintín Arauz, en el sureño estado de Tabasco, y barrieron la casa con sus rifles de asalto.

“Con un marro (mazo) tiraron la puerta y los acribillaron en la sala y sus recámaras”, dijo el subcomandante de la policía local, Saturnino Domínguez.

Una tía del soldado también fue asesinada y otro miembro de la familia fue herido, dijo el procurador general del estado de Tabasco, Rafael González, en una conferencia de prensa.

A pesar del despliegue de unos 49,000 soldados en México para luchar contra el narcotráfico, los asesinatos de los traficantes se han disparado este año a una cifra récord de 7,000, al tiempo que las torturas y otras atrocidades se han vuelto lugar común.

El derramamiento de sangre ha alarmado al Gobierno de Estados Unidos y golpeado la imagen de México como un destino estable para las inversiones y el turismo.

El presidente de México, Felipe Calderón, condenó los ataques en un discurso en el que dijo que “no habremos de amedrentarnos por criminales sin escrúpulos como quienes cometen tal clase de barbarie. Quienes así actúan merecen el repudio unánime de la sociedad y merecen pagar por sus crímenes”.

Un vecino, que prefirió el anonimato, dijo que escuchó los disparos y vio a varios vehículos alejarse de la escena. “En menos de un minuto sucedió todo”, afirmó.

El ataque ocurrió horas después del funeral del infante de marina de fuerzas especiales Melquisedet Angulo, quien murió por las heridas sufridas durante el operativo la semana pasada que mató a Arturo Beltrán Leyva, jefe del cártel con su nombre, y a cinco sicarios.

Angulo, que fue alcanzado por granadas durante el fuego cruzado, fue condecorado como héroe, convirtiendo a su familia en un blanco muy identificable. La marina incluso mencionó esta semana en un comunicado que daría una pensión vitalicia a su madre.

Los soldados mexicanos y los infantes de marina normalmente utilizan pasamontañas en los grandes operativos antidrogas para mantener sus identidades en secreto.

Domínguez, que confirmó el parentesco de las víctimas con Angulo, dijo que la policía sospechaba que los asesinos trabajaban con el cártel de Beltrán Leyva.

Los cadáveres de dos de las víctimas podían verse cubiertos por sábanas dentro de la casa, donde la policía dijo que encontró unos 80 casquillos de bala.

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