Sesión caldeada del Senado sobre enmienda de salud en EEUU

El líder de la mayoría demócrata en el Senado estadounidense, Harry Reid, y la senadora Barbara Mikulski asisten a una rueda de prensa sobre la reforma al sistema de salud el martes 1 de diciembre del 2009 en el Capitolio.
WASHINGTON (AP) — Un senador republicano afirmó el martes durante un enconado debate en el Congreso que la proyectada reforma al sistema estadounidense de salud acortará la vida de los ancianos al reducir el programa Medicare que los atiende.
“Les tengo un mensaje: Van a morir más pronto”, dijo el senador Tom Coburn, un obstetra convertido en legislador, al reiterar su rechazo a la propuesta del presidente Barack Obama.
Max Baucus, un miembro prominente del gobernante Partido Demócrata, señaló que esa declaración forma parte de la maniobra de infundir miedo entre la población para aniquilar la iniciativa de ley. Consideró que, por el contrario, la reforma mejorará algunas prestaciones para los ancianos.
Por momentos, el debate evocó las virulentas acusaciones y réplicas que caracterizaron las reuniones públicas sobre el proyecto de reforma antes de que llegara al Congreso.
Baucus, presidente de la Comisión de Finanzas del Senado, aseguró que la iniciativa saneará el sistema de compras del Medicare -el programa gubernamental de ayuda médica a los adultos mayores- y mejorará la cobertura de recetas y los servicios preventivos para los ancianos.
“Detesto decirlo … esa es la táctica del miedo”, indicó Baucus. “A veces hay que llamarle al pan, pan, y al vino, vino”.
El intercambio de señalamientos ocurrió mientras el Senado debatía una enmienda que propuso el senador y ex candidato presidencial republicano John McCain, la cual busca suprimir de la iniciativa más de 400.000 millones de dólares mediante una serie de reducciones a proveedores de atención médica doméstica, hospitales, hospicios y otras organizaciones que participan en el Medicare.
Algunas encuestas han mostrado la preocupación entre los ancianos de que la ampliación de la cobertura a las personas no aseguradas sea a sus expensas.
Pese a las discusiones ríspidas sobre el Medicare, la primera enmienda sobre la atención médica que se ha presentado fue una propuesta bipartidista. La medida plantea aumentar los beneficios del seguro de salud a mujeres por medio de exámenes exploratorios anuales.
La enmienda -copatrocinada por las senadoras Barbara Mikulski, demócrata, y la republicana Olympia Snowe- requeriría que las pólizas incluyan una variedad de exámenes anuales, y se inspiró en parte en recomendaciones controversiales formuladas el mes pasado de que las mujeres se sometan a menos mamografías y pruebas de Papanicolau para detectar el cáncer.
Snowe fue la única senadora republicana que votó en favor del proyecto demócrata de reforma en comisiones.
“Mi enmienda garantiza exámenes exploratorios para cáncer de mama, sí, mamografías”, dijo Mikulski. “No ordenamos que te hagas una mamografía a los 40 años. Lo que decimos es que lo converses con tu médico pero que, si tu médico dice que necesitas uno, mi enmienda dice que vas a tenerlo”.
La Oficina de Presupuesto del Congreso dijo que la enmienda costaría 940 millones de dólares a lo largo de una década.
Mikulski afirmó que su enmienda estaba destinada a impedir que las compañías de seguros usen un par de recomendaciones de exámenes de cáncer en las mujeres para negar seguro. Los republicanos también insistieron en que las recomendaciones podrían resultar en el racionamiento del cuidado médico, un cargo que la Casa Blanca ha desmentido enérgicamente.
La enmienda “deja en claro, sin importar lo que digan los republicanos, que la decisión de practicarse una mamografía y cuándo hacerlo debe ser dejada al paciente y al médico”, dijo el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid. “Esa decisión no debe ser tomada por algún burócrata, un legislador o alguien a quien nunca han conocido”.




