Honduras celebra elecciones con presidente en licencia
Por Edwin Abreu
En un hecho sorprende Honduras ha celebrado sus elecciones desafiando todos los pronósticos de fracasos y los llamados al boicot por parte de los que provocaron los problemas para los hondureños. En un episodio poco común el presidente actual ha dejado brevemente la casa presidencial y el control absoluto de las fuerzas armadas está bajo el tribunal electoral.
Se proyecta que Porfirio Lobo podría ganar las elecciones de honduras con cerca del 52% de los votos. Tanto los seguidores de Elvin Santos como los partidarios de Porfirio Lobo han salido a votar de manera abrumadora, se espera que haya pasado del 70%. Se pudo observar que llegaron a ofrecer sus votos, los ancianos, los incapacitados, la juventud y la fuerza laboral.
Contrario a lo sucedido en otros países se puede decir que hasta este momento las elecciones hondureñas han sido una de las más transparentes sin la influencia de los recursos del Estado o la influencia de un presidente a favor de su partido. Todo ha acontecido sin la observación directa de los organismos mundiales que se presentan como los jueces de la democracia del mundo, y sobretodo de Latinoamerica. Los grandes ausentes son la OEA, la ONUy el Centro Carter, que de salir todo bien, entonces habría que analizar si verdaderamente son necesarias esas organizaciones como garantes de elecciones libres en los pueblos de américa.
El otro factor a considerar es la posición que puedan asumir los países que se han negado a validar el proceso electoral como un derecho del pueblo de Honduras, y si tomarán como ejemplo lo mostrado por los hondureños. También habrá que mantener una vigilancia permanente sobre esos países o gobernantes que pretenden implementar en el mundo un sistema político y de gobierno que se apoya en el populismo para convertise en caudillos con reelecciones continuas de 16 años o más. No hay dudas de que mantendrán su presión sobre el nuevo gobierno que surja en Honduras.
Presidente fuera del cargo, fuerzas armadas bajo control del organismo electoral, sin observadores tradicionales, la mayoría de los gobiernos de la región en contra, gran presión internacional y un pueblo asustado e intimidado para votar, pero que salió con valor y dignidad a defender su democracia y participó de manera ordenada y amplia, son los hechos que marcarán las elecciones en Honduras.







