Ataque suicida en Irán mata comandantes de Guardia Revolucionaria

TEHERAN (AP) — Un atacante suicida mató a cinco altos comandantes de la Guardia Revolucionaria, la organización militar más grande de Irán, al hacer estallar los explosivos que llevaba en una zona del sureste de Irán que ha sido el foco de la insurgencia suní, reportaron los medios estatales.

La agencia noticiosa IRNA dijo que entre los muertos están el general Noor Ali Shooshtari, subcomandante de las fuerzas terrestres de la Guardia Revolucionaria, y Rajab Ali Mohammadzadeh, el comandante provincial de la Guardia. En el ataque murieron también por lo menos 26 personas más.

El resto de muertos eran miembros de la guardia y líderes tribales. La agencia dijo que otras dos decenas de personas resultaron heridas en el ataque.

El reporte del domingo dijo que los comandantes estaban en un automóvil en ruta a una reunión en el distrito Pishin, cerca de la frontera con Pakistán, cuando un atacante hizo estallar los explosivos que llevaba.

Los canales estatales dijeron que hubo dos explosiones simultáneas: una durante la reunión y otra destinada a otro convoy de miembros de la guardia que se dirigían al encuentro.

No hubo un reclamo inmediato de responsabilidad, pero las sospechas seguramente recaerán sobre el grupo extremista suní Yundalá (Soldados de Dios), que ha lanzado ataques previamente contra la Guardia Revolucionaria y otros blancos chiítas en el sureste iraní.

El grupo acusa de persecución al gobierno iraní, dominado por chiíes, y ha realizado ataques contra la Guardia Revolucionaria en el sudeste del país.

La Guardia culpó del ataque del domingo a lo que llamó “la arrogancia global”, en una clara referencia a Estados Unidos.

“La arrogancia global, con la provocación de sus mercenarios locales, se enfocó en la reunión de la guardia con líderes locales tribales”, dijo la guardia en un comunicado.

En mayo, el grupo Yundalá se atribuyó un ataque suicida contra una mezquita chií, en el que murieron 25 personas en Zahedan, la capital de Sistan-Baluchistán. Trece miembros de Yundalá fueron declarados culpables por el ataque y ahorcados en julio.

Las autoridades iraníes han expresado varias veces preocupación por el hecho de que Washington intente poner a los miembros de minorías étnicas y religiosas en contra del gobierno, dominado por persas étnicos.

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