Haití y República Dominicana, dónde está el Frente Patriótico
Por Edwin Abreu
La presencia en República Dominicana del amigo de veinte años del Dr. Leonel Fernández, el ex-presidente norteamericano Jimmy Cartel, ha generado una serie de opiniones, no tanto por su preocupación por el tema salud de la malaria y el VIH, sino por lo que realmente hay detrás de sus pronunciamientos.
Para Jimmy Carter resulta difícil separar a República Dominicana y a Haití y promueve la solución conjunta entre ambos países la problematica haitiana. Si bien es cierto que hay un problema serio de inmigración haitiana hacia el país dominicano, la realidad es que somos dos Estados separados, de cultura y destinos diferentes.
Con la complicidad absoluta de los patriotas de papeles se han venido presentando diferentes situaciones que deben llamar la atención del dominicano. Las denuncias de maltratos a los haitianos, las denuncias de falta de asistencias a los inmigrantes del vecino país, discriminación, odio y demás. Sin embargo, los hechos han demostrado que los haitianos que viven en República Dominicana ocupan gran parte de los terrenos agrícolas del país, consumen gran parte del presupuesto de salud y de educación de las zonas cercanas a donde mayor se concentran los haitianos, participan ampliamente en el sector productivo de la construcción y servicios domésticos, tienen libertad de tránsito y de expresión; inclusive, participan en el crímen organizado y de narcotráfico del país dominicano. Todo de manera pacífica y aceptada por los dominicanos.
Dónde está la culpa?. En los que formaron un Frente Patriótico contra el Dr. José Francisco Peña Gómez bajo el cuco de que el líder del PRD estaba de acuerdo con Estados Unidos, Cánada y Francia para unir a República Dominicana y a Haití bajo un mismo Estado. Pero como olvidamos tan pronto y nos negamos a la investigación seria cuando nos conviene, desconocemos a cuánto asciende el monto de las ayudas recibidas por el gobierno del Dr. Leonel Fernández para tratar el problema haitiano de manera conjunta con Haití como si se tratase de un solo Estado, hecho que rechazó el Dr. Joaquín Balaguer cuando se le hizo la propuesta en el 1989.
Veamos que dice el Profesor Euclides Gutiérrez Félix en su libro “Haití y la República Dominicana, Un orígen y dos destinos”: “Los intelectuales dominicanos del presente , en su mayoría, y sabemos lo arriesgado que es denunciarlo, han asumido frente al caso haitiano una actitud de complicidad y oportunismo fundamentada, en sus aspectos más sobresalientes, en la ignorancia.
Esa conducta los ha convertido en cómplices de un importante sector de la llamada “Comunidad Internacional” integrado originalmente por Estados Unidos, Cánada, Francia, Israel y Venezuela, quienes patrocinaron la arriesgada aventura de avalar al gobierno de Jean Bertrand Aristide, reponerlo más tarde, “manu militari”, en el poder, y convertir a Haití en un fideicomiso de las Naciones Unidas.
Ese grupo de naciones ha quedado reducido a tres: Estados Unidos, Cánada y Francia, en cuyos territorios viven cerca de 2 millones de haitianos que han emigrado en busca de un destino mejor. Son esas tres naciones capitalistas y superdesarrolladas, habitadas en su mayoría por hombres y mujeres de la raza blanca, las que financian y auspician todos los proyectos y planes tendentes a identificar como dos pueblos, de supuesto origen común, al pueblo haitiano y al dominicano. Ese proyecto en términos estratégicos, desmedido ahora, tiene como objetivo final convertir a la isla de Santo Domingo, bautizada por Cristobal Colón como la Española y llamada ahora, con aviesas intenciones, “Hispaniola”, en un Estado que sea asiento de una sola nación”. Tomado del libro mencionado página 48.
Primero fue Obama, luego fue Clinton, ahora vino Carter. Todos amigos de Leonel Fernández y que aparentemente aspician el viejo proyecto de unificación pacífica. Pero ahora no opina el Dr. Marino Vinicio Castillo, tampoco el mismo autor del libro, Profesor Euclides Gutiérrez Félix, mucho menos han aparecido los fundadores del famoso Frente Patriótico del año 1996 que sirvió para darle la victoria electoral al entonces desconocido como defensor de la soberanía nacional y ex-residente del Estado de New York, Dr. Leonel Fernández.
Que quede bien claro para Jimmy Carter y sus asociados, que República Dominicana y Haití pueden ser hijos de un mismo origen pero tienen destinos diferentes.
Como notal final contaré lo siguiente: Conversé en Miami con un compañero de trabajo de origen haitiano, lo que está pasando en estos momentos y los pronunciamientos del Sr. Carter. Este haitiano me contestó: Edwin, “Debemos ser un solo Estado, el idioma debe ser el Creole, y el Presidente debe ser haitiano, así está en nuestra constitución”.





