Protestan en Miami por el plan de reforma de salud de Obama
En un afiche, la cara del presidente Barack Obama está superimpuesta sobre la silueta del “Che” Guevara. En otros su sonrisa se ampliaba como la del personaje “The Joker”, del personaje Batman.
Para muchos que se congregaron el sábado en Miami-Dade para protestar contra lo que ellos ven como un fatídico plan de reformas al sistema médico que actualmente debate el Congreso, el presidente demócrata puede muy bien ser un dictador comunista o un villano de las tiras cómicas.
“No me gusta el sistema que está imponiendo porque quiere controlar cuándo se muere la gente”, dice Hibia Couce, una maestra retirada que se fue de Cuba hace 50 años. ‘‘Eso me recuerda a Fidel Castro”.
El mismo día que Obama salió por la internet, con la esperanza de negar lo que según él son mitos sobre “paneles de muerte” y abortos costeados por el gobierno, cientos de personas atestaban la intersección de la Avenida 87 del SW y la Calle 40 (Bird Road) en la tarde del sábado para sumarse a una manifestación nacional contra los esfuerzos de reformar el sistema médico de EEUU. Un grupo más pequeño de manifestantes se reunió en el Condado Broward.
Las protestas, llamadas “la Manifestación del Receso” porque dicho cuerpo legislativo se tomó un receso este mes sin haber aprobado la legislación de reformas a la atención de la salud, se efectuaron en todo el país frente a las oficinas de los congresos e intersecciones importantes para oponerse a lo que los organizadores llaman ‘‘atención médica socializada y controlada por el gobierno”.
En el sur de la Florida, las protestas fueron organizadas en Facebook, internet, y correos electrónicos. Los cálculos de la protesta de Miami-Dade fluctuaban entre unos cientos hasta más de mil personas.
Según los motoristas sonaban sus bocinas en apoyo de los manifestantes y un guitarrista cantaba frente al restaurante La Carreta, la mayoría de las personas eran hombres y mujeres cubanos y latinos de 55 años o más y cantaban “No al plan de Obama” en una atmósfera que era en parte como un festejo y en parte una ruidosa protesta.
Con una bandera de EEUU casi tan larga como su estatura, Jean Hansen, de 75 años, ex presidenta del Partido Republicano de Broward, dijo el sábado que ella quería exhibir con orgullo su opinión sobre el plan de reformas.
Everett Wilkinson, director del South Florida Tea Party, que organizó las manifestaciones del sábado en la Florida, dice que las protestas son efectivas lo mismo si asisten cinco que si asisten 500 personas.





