Dominicanos en el exterior víctimas de quiebras financieras y estafas

NUEVA YORK.- “Dominicanos  residentes en Nueva York, han sido estafados por instituciones  financieras y  en la compra de propiedades  en el  proyecto  turístico  “Pueblo  Bávaro”,  en la  región oriental, de la  República  Dominicana”.  La  situación  fue  analizada por  el  periodista  Disraeli Guillén,  y  expuesta  en  la reunión, que todos los miércoles  celebra la organización “Diálogo Comunal”, que preside  Máximo Padilla.

Las señoras Ana García y Ana Cartagena, formalizaron compras  de viviendas en el    proyecto  turístico-habitacional “Pueblo  Bávaro”. Ellas, han  entregado  $18,000   dólares cada  una, pero  se les  ha hecho imposible, tras muchas gestiones, lograr  que los ejecutivos del proyecto cumplan con el contrato  establecido, ó que se le  devuelva  su  dinero,  es decir, no han tenido  el éxito  deseado.

Guillén, aseguró que en Nueva York, “Pueblo Bávaro”, desarrolló una intensa campaña  publicitaria, atrayendo  a  compradores a través de ofertas tentadoras, que fueron promovidas  por  vendedores  que  realizaban  encuentros comunales  para  presentar  las atracciones,  pero, al  final, culminaron  estafando  a muchos dominicanos y dominicanas  como las  señoras  García  y  Cartagena, las cuales, no obstante sus gestiones judiciales, –hasta el momento- no logran  que las  autoridades  encargadas de hacer  justicia  actúen.

Existe  el precedente, de que de “84  instituciones  financieras  quebradas en la República Dominicana, durante los últimos 26  años, ninguna ha devuelto el dinero a los  depositantes residentes  en el  exterior”, de acuerdo  con un reporte, dado  a conocer , por el doctor  Rafael Camilo, el 3  de  agosto  del  2007, llegando a considerar, que en el transcurso de los años, podrían  haberse ventilado, muchas acciones financieras, que podrían haber beneficiado a la  comunidad.  Camilo fue Superintendente de Bancos y  actualmente es  Director de la Autoridad Portuaria  Dominicana.

Guillén  consideró,  que “el  Gobierno  Dominicano  fue  indiferente a lo expuesto  por el doctor  Camilo, no obstante  el hecho que  “miles de  dominicanos que depositaron dinero a  plazo  fijo  en  84 instituciones financieras  quebradas en los últimos  25  años.  Además,  el reporte del  funcionario establece, que el  representante del Estado Dominicano  ante el Fondo Monetario  Internacional (FMI), con sede  en Washington, “ha  exhortado a  los  ahorrantes, a presentar sus certificados, no obstante, nunca se  explicó como  y  cuando debería de hacerse”.

Destacó, que la inmigración  dominicana, de  diferentes regiones del país,  comenzó a llegar a Nueva  York,  tras la firma del  armisticio entre las partes participantes en la Revolución Constitucionalista del  1965 y, como una consecuencia de la intervención militar de los  Estados  Unidos.

“Pero, esa  inmigración, realmente se fortaleció tras  el ascenso del  doctor  Joaquín Balaguer, a la presidencia de la  República  Dominicana  en el  1966. como  una  consecuencia de que los Estados  Unidos  facilitaron la  salida  migratoria  para  quitarle  presión para  gobernar  al  extinto líder  del  Partido  Reformista, que  gobernó  durante  12  años años  consecutivos  y  luego 10 años  más, es decir  22  años”, manifestó Guillén.

Afirmó, que muchos de los integrantes  de ésa  comunidad dominicana inmigrante, lograron  que sus familiares vendieran  propiedades en el país  para  invertir  en negocios  en Nueva York, logrando asistencia  financiera, tras  el  establecimiento del negocio, con lo que comenzaron a crear una estructura  productiva, que hoy  se proyecta a través  de hombres y  mujeres  exitosos  en todas las esferas productivas  y en el ejercicio profesional, impactando  económicamente en  todos los condados de la gran ciudad.

Tras el éxito empresarial,  comercial  y profesional de los dominicanos en Nueva York, vinieron  a  mediados de la década del os ochentas, las instituciones bancarias, entre las que figuran el  Banco Hipotecario Miramar, el Dominican Bank, Asociación  Nacional de Ahorros  y  Préstamos, Banco Universal, Banco Nacional de Crédito y Ahorros, Asociación Nacional de Ahorros  y  Préstamos, y  otras instituciones  financieras. Todas se  fueron de Nueva York, pero  a  nadie  le  devolvieron el  dinero  relacionado con sus  operaciones  financieras, es decir,  estafaron  a  la comunidad.

¿Qué  hicieron las autoridades  dominicanas encargadas de hacer justicia, ante  ésta  estafa  financiera contra  los dominicanos residentes en  el  exterior?…

Y, todavía, transcurridos  más de  50  años,  medio  siglo de  nuestra  inmigración  y, no  obstante los valiosos  aportes que diariamente  hacemos al país  minuto a  minuto,  a  la comunidad  inmigrante, no se le  conceden los  derechos , ni se le  respetan sus  bienes,  en la  República  Dominicana.

En lo  referente a las  instituciones  financieras, solo el Banco  Hipotecario  Dominicano (todavía continúa  prestando servicios en el área inmobiliaria y envíos de remesas, integrados,  en un acuerdo de trabajo,  con una  empresa especializada  en transferencia de dinero,  respaldada  por   servicios tecnológicos).

De 84  instituciones  financieras  quebradas  en la  República Dominicana  en los últimos  26  años,  ninguna  han devuelto  sus  ahorros a  los depositantes. Somos  víctimas de  estafas,  pero  no hay nadie  que  defienda a la comunidad inmigrante.

Además, existe  el  cruel precedente  de que , “la  autoridad monetaria y  financiera,  ha  advertido a los residentes en los  ESTADOS  UNIDOS que  tienen  dinero en bancos de la  REPUBLICA DOMINICANA, que  el BANCO  CENTRAL,  no  es  responsable, incluyendo la institución bancaria,  además, la  existencia de dinero  acorralado y convertido  en Certificados  Financieros.

En síntesis, los  dominicanos  residentes en el exterior, no  somos parte del país, en lo que se refiere a las operaciones bancarias, ni compra de propiedades, pero  sí, formamos  parte  cuando llegan  más de $3000  millones de  dólares por concepto  de  remesas, debidamente registradas. Credito El Nuevo Diario

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