Posiciones encontradas sobre forma para modificar la Constitución Dominicana

A juzgar por la determinación político-partidaria, de instituciones académicas y de entidades de la sociedad civil, de objetar una reforma constitucional vía Asamblea Revisora, todo parece indicar que las intenciones de los congresistas de imponer su rol legislativo no será “pan comido” frente a estas posiciones.

El Partido Revolucionario Dominicano (PRD) está conciente de que no tiene una presencia congresual suficiente para frenar los aprestos oficialistas de reformar la Constitución a través de una Asamblea Revisora.

Pero está dispuesto a unir fuerzas con la Universidad Autónoma de Santo Domingo (Uasd), el movimiento cívico Participación Ciudadana y otras importantes universidades y núcleos sociales del país, para impulsar una Constitución bajo el manto de una Asamblea Constituyente.

El debate sobre la forma en que habrá de reformarse la Constitución inicia a partir de lo expuesto en el artículo primero del proyecto de reforma sometido al Congreso Nacional por el presidente Leonel Fernández. El mandatario propone declarar “la necesidad de reformar la Constitución de la República en sus artículos del 1 al 122, ambos inclusive”.

Conocido este planteamiento, políticos, juristas y académicos sostienen que lo presentado por Fernández se trata realmente de una nueva Carta Magna y no de una propuesta de reforma. Sustentan esta tesis afirmando que la manera en que fue estructurado el proyecto de reforma sugiere una transformación total de la Constitución vigente.

Artículo discordante. Los argumentos que contradicen una Asamblea Revisora apelan al artículo 117 de la Ley Sustantiva, que establece que la necesidad de la reforma se declarará por una ley que ordenará reunir la Asamblea Nacional y “determinará el objeto de la reforma e indicará los artículos de la Constitución sobre los cuales versará”.

De esto último, se desprende la idea de que por tratarse de “reformar la Constitución en sus artículos del 1 al 122″, como motiva el Presidente, la sociedad dominicana está frente a una nueva Constitución que debe ser conocida en el marco de una Asamblea Constituyente.

El destacado jurista y político, Mario Read Vittini, apunta que en los debates sobre cuál ha de ser el mecanismo reformador de la Constitución ha habido mucha confusión con lo que es una Asamblea Revisora y una Constituyente. “Una Asamblea Revisora es para revisar el texto existente de la Constitución.

Por eso, como es la revisión de lo que hay, eso se llama reforma. Además, la Constitución establece que hay que señalar específicamente los artículos que se van a modificar.

Aquí lo que se está es creando una serie de nuevos textos y sustituyendo los textos antiguos por otros textos. Entonces, no es una reforma constitucional. Es virtualmente la creación de una nueva Constitución”, analiza.

Puntualiza, sin embargo, que el único mecanismo reformador que establece la propia Carta Magna es la Asamblea Revisora.

Lo anterior significa que cualquier acción que se haga en contra de ese criterio establecido en la Ley Sustantiva sería inconstitucional. “Lo que debe es convocarse una Asamblea Revisora para cambiar los procedimientos”, señala el jurista.

Todo depende de quién domine el Congreso

La historia reciente demuestra que, estar o no de acuerdo con modificar la Constitución mediante Asamblea Revisora o Constituyente, varía en función de qué partido tenga mayoría en el Congreso.

Sólo han pasado seis años desde que, en agosto del 2002, el PRD que hoy pide a gritos Asamblea Constituyente, impuso la Asamblea Revisora para reformar la Constitución y aprobar el fracasado proyecto reeleccionista del ex presidente Hipólito Mejía. Está fresco aun el recuerdo de cuando, en esa misma fecha, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD)-que ahora rechaza la Asamblea Constituyente y defiende con “uña y diente” la Asamblea Revisora-despidió de manera sumaria a la diputada Lucrecia Paulino, de la provincia Sánchez Ramírez, porque no asistió a una reunión para rechazar la Asamblea Revisora del PRD.

Fuerza nacional Progresista

Opinión de un diputado

Pelegrín Castillo, diputado de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), organización aliada al gobernante PLD, entiende que aunque hay un movimiento político en marcha para reformar la Constitución a través de una Asamblea Revisora, la envergadura del proyecto de reforma de modificación a la Carta Magna exige un gran consenso social respecto a los puntos que habrán de debatirse.

“Si los actores políticos no aprovechan la oportunidad para hacer una reforma profunda, que verdaderamente fortalezca los intereses fundamentales y la institucionalidad democrática de la nación, entonces el fracaso de la clase política en hacer la reforma que la nación necesita, necesariamente impondrá la vía de una reforma más profunda a través de la Constituyente”, advierte Castillo.

El legislador invitó a sus colegas congresistas a no precipitarse ni dejarse presionar por fechas, y a estar dispuestos a que lo aprobado sea sometido, si las circunstancias lo ameritan, a un referéndum, “para que sea el pueblo dominicano el que ratifique si está de acuerdo o no con la propuesta de Constitución”, dijo.

Apunta que la clase política tiene en estos momentos la histórica decisión de votar una Constitución ajustada a las necesidades de la nación dominicana y no que satisfaga la coyuntura de un partido o de un líder político específico.

Considera que una Constitución que no responda a estas características implica un proceso de reforma mediante una Asamblea Constituyente.

Insistió en que sus iguales en el Congreso no deben apresurar una Asamblea Revisora para conocer el proyecto de reforma sin antes ponderar estas precisiones.

Al final de sus reflexiones sobre el proceso de reforma constitucional que se avecina, Castillo recordó que “lo que mandó el presidente Fernández tiene diferencias muy profundas con la propuesta de la Comisión de Reforma”.   Fuente:  El Caribe

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